Indagar por el lugar que ocupan las mujeres negras en los procesos organizativos, identitarios, políticos y culturales, tiene un conjunto de implicaciones teóricas, históricas y epistémicas, por cuanto tal indagación demanda inscribir la búsqueda en un contexto que cuestione y deconstruya procesos por los cuales:
En primer lugar, centenares de miles de hombres y mujeres nacidos en diversos lugares de África fueron traídos a América como esclavos por los europeos; en segundo, el sistema de dominación impuesto por los invasores y, más tarde, por las élites criollas, elaboró una escala social jerárquica sustentada en la idea de raza o en el color de la piel, la cual atribuyó superioridad intelectual al blanco europeo y su cultura, y sometió a la explotación, discriminación y segregación a los indígenas nativos y a los descendientes de los llegados como esclavos de África, aún después de promulgada la libertad de éstos.




